jueves, 4 de mayo de 2017

¿QUÉ ES SEXÓLICOS ANÓNIMOS?

Sexólicos Anónimos es una fraternidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse. El único requisito para ser miembro de SA es el deseo de liberarse de la lujuria y de alcanzar la sobriedad sexual.

Para ser miembro de SA no se pagan honorarios ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. SA no está vinculada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sexualmente sobrios y ayudar a otros sexólicos a alcanzar la sobriedad sexual.
© 1989, 2001 SA Literature. Reprinted with permission of SA Literature.

EXAMÍNATE A TI MISMO

  1. ¿Se te ha ocurrido alguna vez que necesitas ayuda para modificar tu comportamiento o pensamientos sexuales?
  2. ¿Qué te iría mucho mejor si no te “dejaras llevar” por los impulsos sexuales?
  3. ¿Qué el sexo o los estímulos exteriores te controlan?
  4. ¿Has tratado alguna vez de parar o limitar aquello que consideras perjudicial en tu conducta sexual?
  5. ¿Utilizas el sexo para huir de la realidad, aliviar la ansiedad o porque no sabes resolver los problemas que la vida te plantea?
  6. ¿Tienes sentimientos de culpa, remordimientos o depresiones después?
  7. ¿Se ha vuelto más compulsiva tu búsqueda de sexo?
  8. ¿Perjudica a las relaciones con tu cónyuge?
  9. ¿Te ves obligado a recurrir a imágenes o a recuerdos durante el acto sexual?
  10. ¿Se apodera de ti un impulso irresistible cuando la otra parte toma la iniciativa o te propone relaciones sexuales?
  11. ¿Estás siempre saltando de pareja en pareja o de amante en amante?
  12. ¿Crees que “el amor verdadero” te ayudaría a liberarte de la lujuria, a abandonar la masturbación o a dejar de ser tan promiscuo?
  13. ¿Tienes una necesidad destructiva, una necesidad sexual y emocional desesperada de alguien?
  14. La búsqueda de sexo, ¿hace que no prestes atención a tus necesidades o al bienestar de tu familia y de los demás?
  15. ¿Se ha reducido tu rendimiento y tu capacidad de concentración en la medida en que el sexo se ha vuelto más compulsivo?
  16. ¿Te roba tiempo que debieras dedicar al trabajo?
  17. ¿Cuando buscas sexo acudes a un medio social más bajo?
  18. ¿Te entran ganas de alejarte lo más rápidamente posible de la otra persona una vez finalizado el acto sexual?
  19. ¿Te masturbas y tienes relaciones sexuales con otras personas, a pesar de que tu cónyuge es sexualmente satisfactorio?
  20. ¿Te han arrestado alguna vez por algún delito relacionado con el sexo?
The Twelve Steps and Traditions are adapted with permission of Alcoholics Anonymous World Services, Inc. (“AAWS”). Permission to adapt and reprint the Twelve Steps and Twelve Traditions does not mean that AAWS has approved the contents of this publication, nor that AAWS agrees with the views expressed herein. AA is a program of recovery from alcoholism only. Use of the Twelve Steps and Twelve Traditions in connection with programs which are patterned after AA, but which address other problems, or in any other non-AA context, does not imply otherwise.
SA adaptation © 1982, 1984, 1989, 2001 SA Literature. Reprinted with permission of SA Literature.

LOS DOCE PASOS DE SEXÓLICOS ANÓNIMOS


1.-Admitimos que éramos impotentes ante la lujuria, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.


2.-Llegamos al convencimiento de que sólo un Poder Superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.
3.-Decidimos poner nuestra voluntad y nuestras vidas al cuidado de Dios tal como nosotros lo concebimos.
4.-Sin ningún temor, hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
5.-Admitimos a Dios, a nosotros mismos y a otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas.
6.-Estuvimos dispuestos a dejar que Dios eliminase todos estos defectos de carácter.
7.- Le pedimos humildemente que nos liberase de nuestros defectos.
8.-Hicimos una lista de todas las personas a las que habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les habíamos causado.
9.-Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño que les habíamos causado, salvo en aquellos casos en que el hacerlo perjudicara a ellos o a otros.
10.-Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.
11.-Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios tal como nosotros Lo concebimos, pidiéndole solamente que nos permitiese conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.
12.-Habiendo experimentado un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a los sexólicos y de practicar estos principios en todos nuestros actos.
The Twelve Steps and Traditions are adapted with permission of Alcoholics Anonymous World Services, Inc. (“AAWS”). Permission to adapt and reprint the Twelve Steps and Twelve Traditions does not mean that AAWS has approved the contents of this publication, nor that AAWS agrees with the views expressed herein. AA is a program of recovery from alcoholism only. Use of the Twelve Steps and Twelve Traditions in connection with programs which are patterned after AA, but which address other problems, or in any other non-AA context, does not imply otherwise.
SA adaptation © 1982, 1984, 1989, 2001 SA Literature. Reprinted with permission of SA Literature

EL PROBLEMA

Muchos de nosotros nos considerábamos inferiores, despreciables y nos sentíamos asustados y solos. Lo que veíamos en nuestro interior nunca igualaba lo que veíamos en el exterior de los demás.
Desde un principio, nos sentimos desconectados: de nuestros padres, de nuestros semejantes y de nosotros mismos. Nos aislábamos del mundo mediante la fantasía y la masturbación.  Tratábamos de establecer alguna conexión sumergiéndonos en fotos e imágenes y persiguiendo a los objetos de nuestras fantasías. Perseguíamos con lujuria, y deseábamos que se nos persiguiese con lujuria también.
Nos convertimos en verdaderos adictos: relaciones sexuales con nosotros mismos, promiscuidad, adulterio, relaciones de dependencia y fantasía en aumento. Conseguíamos el sexo con la mirada; lo comprábamos, lo vendíamos, lo intercambiábamos, lo regalábamos. Éramos adictos al coqueteo, a la provocación y a lo prohibido. La única manera que conocíamos de liberarnos de la tiranía del sexo consistía en hundirnos aún más en él. “Por favor, relaciónate conmigo y lléname”, implorábamos de rodillas. A la vez que buscábamos con lujuria tratando de lograr el estado de trance definitivo, cedíamos nuestra propia voluntad a los demás.
Esto nos producía sentimientos de culpabilidad, odio a nosotros mismos, remordimientos, vacío interior y dolor. Nos encerrábamos cada vez más dentro de nosotros mismos, alejados de la realidad, del amor, y perdidos en nuestro interior.
Nuestra conducta imposibilitaba la verdadera intimidad. Desconocíamos lo que era la unión real con alguien, porque nos interesaba sólo lo ilusorio. Nos atraía el “hechizo” de lo físico-sexual, el contacto que producía efectos mágicos; precisamente porque así evitábamos la intimidad y la unión verdadera. La fantasía corrompía lo real, la lujuria mataba al amor.
Primero adictos, después incapaces de dar amor, recibíamos de los demás para llenar el vacío que existía en nuestro interior. Nos engañábamos una y otra vez al pensar que la siguiente persona sería la que nos salvara, y mientras tanto, íbamos desperdiciando nuestras vidas.
© 1982, 1989, 2001 SA Literature. Reprinted with permission of SA Literature.

LA SOLUCIÓN

Nos dimos cuenta que nuestro problema tenía tres dimensiones: la física, la emocional y la espiritual y que, por tanto, la curación tendría que producirse en las tres.
El cambio de actitud decisivo comenzó cuando admitimos que éramos incapaces de curarnos, que nuestra adicción era más poderosa que nosotros y nos había vencido. Asistimos a las reuniones e interrumpimos nuestras conductas. Para algunos ésto significaba no practicar ninguna actividad sexual, en solitario o acompañados, además de abstenernos de relaciones de pareja. Para otros significaba un periodo de abstinencia sexual con su cónyuge para poder recuperarse de la lujuria.
Descubrimos que éramos capaces de parar, que no satisfacer el hambre no nos mataba, ¡y que en realidad el sexo era opcional!. ¡La esperanza de libertad nació y comenzamos a sentirnos libres!. Con más ánimo para proseguir, renunciamos a nuestra obsesión con el sexo y con nosotros mismos, que nos empujaba al aislamiento, y nos volvimos hacia Dios y hacia los demás.
Todo esto nos aterrorizaba. No podíamos ver lo que había más adelante, salvo que otros habían seguido anteriormente ese mismo camino. Cada nuevo acto de rendición se asemejaba a un salto al abismo, pero lo dábamos. Y en vez de matarnos, ¡la capitulación mataba la obsesión!. Habíamos dado un paso hacia la luz, hacia un modo de vida completamente nuevo.
La fraternidad nos ayudaba a no sentirnos abrumados y a mantenernos alerta; era un refugio en el que al fin podíamos enfrentarnos a nosotros mismos. En vez de cubrir nuestras emociones con sexo compulsivo, comenzamos a exponer las raíces de nuestra hambre y de nuestro vacío espiritual. Y comenzó la curación.
Al enfrentarnos a nuestros defectos, sentíamos deseos de cambiar; el ponerlos en manos de Dios hizo que perdieran el poder que sobre nosotros tenían. Por primera vez comenzamos a sentirnos más cómodos con nosotros mismos y con los demás sin necesidad de recurrir a nuestra “droga”.
Tratamos de enmendar nuestros errores perdonando a cuantos nos habían ofendido y tratando de no ofender a los demás. Con cada enmienda, el peso de la culpa que nos atormentaba iba disminuyendo, hasta que pudimos erguir la cabeza, mirar al mundo a los ojos y respirar libres.
Comenzamos a vivir una sobriedad positiva, realizando actos de amor para mejorar nuestras relaciones con los demás. Estábamos aprendiendo a dar, y en la medida en la que dábamos, recibíamos. Conseguíamos lo que ninguno de esos sustitutos jamás fue capaz de proporcionarnos. Estábamos estableciendo la Conexión verdadera.
Habíamos llegado.
© 1982, 1989, 2001 SA Literature. Reprinted with permission of SA Literature.

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GRUPO DE RECUPERACIÓN PARA ADICTOS A LA LUJURIA
Si quieres pertenecer a un grupo virtual de Sexól icos Anónimos, necesitas abrir una cuenta en yahoo. Una vez en la página solicita UNIRTE al grupo Luego que escribas al moderador  del grupo (agalseg@hotmail.com),  tus razones para pertenecer al mismo (Ej. Soy sexólico, y necesito ayuda para dejar la adicción, etc), y después que el moderador apruebe tu acceso al grupo, podrás recibir testimonios y compartires de muchos sexólicos en recuperación de latinoamérica y de otros sitios de lengua hispana.
SA en Europa, (España, Inglaterra, Bélgica, Alemania, Holanda, Polonia, Rusia, Finlandia) Todos son parte de Europe and Middle East region, (EMER)  http://sexaholicsanonymous.eu
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SA en Centro América, (República Dominicana, Panamá, Costa Rica, Guatemala)
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¿QUE ES LA SOBRIEDAD SEXUAL?

Hablamos por nosotros mismos. La naturaleza especializada de SA puede entenderse mejor en términos de lo que llamamos sexólico. Los sexólicos se han situado ellos mismos fuera del contexto de lo que llamamos lo bueno y lo malo. Han perdido el control y ya no tienen el poder de elegir. Ya no pueden detenerse. La lujuria se ha convertido en una adicción. Nuestra situación es como la de los alcohólicos que ya no pueden tolerar el alcohol y deben dejar de beber por completo, pero su relación de dependencia es tan grande que no pueden lograrlo. Así sucede con los sexólicos o borrachos del sexo, que no pueden tolerar la lujuria pero al mismo tiempo no pueden prescindir de ella.
Así, para los sexólicos, cualquier forma de relación sexual consigo mismo o con personas distintas a su cónyuge es progresivamente adictiva y destructiva. También somos conscientes de que la lujuria es la fuerza impulsora de nuestros comportamientos sexuales y que la verdadera sobriedad incluye la victoria progresiva sobre la misma. Llegamos a estas conclusiones a través de nuestras experiencias y del proceso de recuperación; no tenemos otra opción. Pero reconocemos que aceptar esta realidad es la clave para una libertad feliz y gozosa que no podríamos conocer de ninguna otra forma.
Esto debiera desanimar a muchos de los que nos visitan que admiten ser víctimas de la obsesión y compulsión sexual, pero que lo que en el fondo quieren es controlarla y disfrutarla, del mismo modo que a los alcohólicos les gustaría recuperar el control y disfrutar la bebida. Hasta que llegamos a la desesperación, hasta que quisimos parar de verdad pero vimos que no éramos capaces, no pudimos tomar en serio este programa de recuperación. SA es para los que no tienen más opción que parar y es su propio interés personal el que debe convencerles de éllo.

SA – una ayuda para los profesionales que tratan la adicción al sexo

¿Qué es Sexólicos Anónimos?
Sexólicos Anónimos es una fraternidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse.
– El único requisito para ser miembro es el deseo de liberarse de la lujuria y de alcanzar la sobriedad sexual. Para ser miembro de SA no se pagan honorarios ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias aportaciones.
– SA no está vinculada a ninguna secta, confesión religiosa, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa.
– Nuestro objetivo primordial es mantenernos sexualmente sobrios y ayudar a otros sexólicos a alcanzar la sobriedad sexual.
Sexólicos Anónimos es un programa de recuperación basado en los principios de Alcohólicos Anónimos.

Una ayuda valiosísima
En su trabajo como profesional, es posible que usted conozca a alguien cuya vida sea ingobernable a causa de sus pensamientos y comportamientos sexuales destructivos. Sexólicos Anónimos es un programa de recuperación de doce pasos tanto para hombres como para mujeres basado en los principios de Alcohólicos Anónimos. Cuando su fundamento es la sobriedad sexual y la acción personal, los doce pasos y las doce tradiciones de SA se convierten en el comienzo de una forma de vida totalmente nueva.
Los profesionales que trabajan con personas que tienen este tipo de problemas, descubrirán que SA es un instrumento valiosísimo porque complementa la labor que ellos realizan con sus clientes. No es un tratamiento o terapia de ningún género. Las reuniones están abiertas sólo a los que quieren interrumpir sus pensamientos o conductas sexuales autodestructivas y buscan ayuda para sus problemas a través de nuestro programa de recuperación.
Los profesionales que atienden a adictos al sexo o sexólicos comparten con Sexólicos Anónimos un mismo propósito común—ayudar a los sexólicos a recuperarse y a disfrutar de vidas sanas y productivas.

En qué consiste el programa
SA es una fraternidad de hombres y mujeres que se ayudan mutuamente para recuperarse de la adicción al sexo, a la lujuria y/o a las relaciones de pareja. Sexólicos Anónimos la fundaron personas a las que el programa de los doce pasos procedente de Alcohólicos Anónimos les sirvió de instrumento de recuperación cuando todo lo demás les había fallado. El propósito primordial de cada grupo es que sus miembros se mantengan sexualmente sobrios y ayudar a otros sexólicos a alcanzar la sobriedad sexual.
SA no trata los aspectos médicos asociados derivados del comportamiento de los adictos, sino la naturaleza compulsiva de la adicción y de las causas profundas que lo causan. Nuestra meta es abstenernos de consumir nuestra droga un día a la vez. Los miembros de SA no son expertos en sexualidad ni en trastornos psicológicos y por lo tanto no competimos con los profesionales del tema.

Las reuniones
Una parte muy importante del programa son las reuniones que organizan de forma autónoma los grupos de SA. La mayoría de las reuniones están abiertas sólo a aquéllos que tienen este problema y quieren dar una oportunidad a la solución que SA propone. El único requisito para ser miembro es el deseo de liberarse de la lujuria y de alcanzar la sobriedad sexual.

El anonimato
Lo que se dice tanto en las reuniones como en las conversaciones particulares entre los miembros es confidencial. A los miembros les preocupa mucho el anonimato debido a lo delicado que es ser adicto al sexo. Hablamos de nuestro programa de recuperación pero no mencionamos los nombres de las personas que están en él.

SA y el sexolismo
Existe todavía una gran controversia sobre qué es lo que constituye la naturaleza de la adicción al sexo. Muchos profesionales sostienen que no existe y otros temen que el calificativo de adicción pueda confundir o perjudicar a sus clientes. Parece ser que las investigaciones recientes indican que el concepto de adicción está evolucionando.
Hablamos de lo que nos enseña nuestra experiencia en la recuperación. En muchos aspectos nos identificamos enormemente con los alcohólicos y drogadictos. Esto significa que en nuestras actividades sexuales o cuando estamos bajo la influencia de la lujuria experimentamos un cambio de personalidad que nos lleva a seguir practicando conductas dañinas o peligrosas a pesar de las consecuencias negativas que nos acarrean. Es por eso por lo que nos llamamos “borrachos del sexo” o “sexólicos”. Al igual que los alcohólicos, que son impotentes ante el alcohol, nosotros no podemos parar una vez que entramos en contacto con la lujuria. La lujuria, para nosotros, puede incluir cualquier tipo de conducta sexual. La lujuria también puede consistir en un estado mental en el que la fantasía desplaza nuestro sentido de la realidad y en el cual un intenso deseo nos obliga a modelar el mundo de acuerdo con nuestros propios deseos internos.
Algunas de las características más comunes de los sexólicos, tanto hombres como mujeres, son: el aislamiento, la depresión, la culpa y un sentimiento profundo de vacío. Entre nuestras conductas más comunes figuran las fantasías sobre el sexo y otros deseos egocéntricos, las relaciones de codependencia perjudiciales, la masturbación compulsiva, el uso de pornografía, Internet incluida, las relaciones sexuales promiscuas, el adulterio, las conductas exhibicionistas, los abusos sexuales sin tener en cuenta las consecuencias legales.
Nuestra experiencia nos dice que no podemos recuperarnos de verdad si no nos reunimos con otros sexólicos y si no aceptamos su ayuda. Que debemos primero interrumpir nuestras prácticas sexuales adictivas en todas y cada una de sus formas y buscar una solución espiritual para nuestro problema. Que debemos examinar con minuciosidad nuestro carácter e ir cambiando, de forma progresiva, esos patrones de conducta que nos obligan a recurrir a las fantasías y a las conductas sexuales perjudiciales antes que nada. Nuestro objetivo es curarnos de toda una vida de pensamientos y conductas que no podemos calificar de sanos. Nuestra experiencia nos enseña que la participación en el programa de Sexólicos Anónimos puede ser un buen complemento al trabajo que usted desarrolla con sus clientes que sufren compulsiones sexuales.

Lo que algunos profesionales han descubierto
Naturalmente puede haber cierto escepticismo en cuanto a la necesidad, o a la viabilidad de un programa de recuperación de adicción al sexo. Sin embargo, cada vez es mayor el número de psicoterapeutas, clérigos, médicos, profesionales de la salud, y personas que ayudan a los sexólicos que descubren que este tipo de programas ofrece a sus clientes una ayuda y un apoyo único que sólo un programa basado en los doce pasos puede proporcionar.
El transmitir nuestra experiencia a los que son como nosotros constituye el beneficio singular que nos proporciona el programa de Sexólicos Anónimos.

Algunas objeciones muy comunes a SA
¿Qué quiere decir eso de tener una adicción?
Con independencia de que se califique de problema, desorden compulsivo o adicción, los efectos destructivos que tiene siguen siendo los mismos. En el programa de Sexólicos Anónimos no nos dedicamos a analizar la causa de nuestras conductas o de nuestras actitudes. Nos centramos en las soluciones a las conductas que nos causan problemas.
“Es demasiado religioso”
SA no es un programa religioso, sino un programa espiritual. Habla de un “Poder Superior” y de “Dios tal como nosotros lo entendemos”, pero no se exige ningún tipo de creencia en Dios para ser miembro; los ateos y los agnósticos conocerán otras personas como ellos en este y en otros programas de recuperación de doce pasos.
“No quiero que se me asocie a gente enferma como esa. Tengo que tener cuidado con mi reputación”
Los miembros de SA proceden de todos los ambientes, desde el más lujoso al más pobre. Aunque nuestras conductas adictivas puedan diferir, la ingobernabilidad y los efectos negativos, que siempre van a más, se producen en múltiples áreas de nuestras vidas (personal, familiar, conyugal, legal, financiera, profesional y espiritual) y son devastadores.
“Si tengo que hablar de este problema con otras personas, preferiría morirme”
Hablar en las reuniones de SA no es obligatorio. Los secretos y el aislamiento lo único que hacen es perpetuar y agravar nuestros problemas. “El abrir brecha con nuestras debilidades” nos mantiene en el camino de la recuperación.

La primera reunión de SA
Cuando los profesionales recomienden SA a sus pacientes, es conveniente que les propongan asistir al menos a seis reuniones.
Sugerimos a los recién llegados que se identifiquen por sus nombres, sin mencionar los apellidos, ante los demás al comienzo de la reunión. En las reuniones, los miembros transmiten su experiencia, fortaleza y esperanza. El trato con los miembros antes, después y entre las reuniones es una parte importante de nuestra recuperación.
Recomendamos al recién llegado que le pida a algún miembro que le apadrine temporalmente. La mayoría vienen cargados de preguntas. El padrino o la madrina podrán responderlas y explicarle que otros han tenido las mismas dudas y miedos a la hora de dar el primer paso hacia su recuperación.

A LOS RECIÉN LLEGADOS

¡Bienvenido a Sexólicos Anónimos!
Nos alegramos de conocerte.
¡Bienvenido a SA! Nos alegramos de conocerte. Si te ves reflejado en nuestras experiencias y crees que también tienes nuestro mismo problema, nos gustaría ofrecerte nuestra solución. Los recién llegados a nuestro programa suelen venir llenos de preguntas. Este es un intento de contestar a algunas de ellas.
¿Cómo puedo estar sano si no dispongo de una válvula de escape sexual?
Nuestra experiencia colectiva nos enseña que la sobriedad sexual nos libera de la necesidad compulsiva de tener relaciones sexuales. Tratamos de colocar el instinto por la intimidad sexual en el lugar que le corresponde, esto es, para la reproducción y para establecer vínculos sanos con nuestro cónyuge. Cuando renunciamos a la lujuria y a los estímulos sexuales, desaparece la necesidad obsesiva de sexo.
¿Es SA una terapia de grupo?
SA no es ni una terapia de sexo ni una terapia de grupo. Son los miembros los que dirigen la reunión recurriendo a los modelos de reuniones de que disponemos. No hay profesionales a cargo de las reuniones de SA.
SA es un programa de recuperación de la lujuria y la adicción al sexo basado en los principios de Alcohólicos Anónimos.
Sean cuales sean los problemas con los que llegamos a SA, disponemos de una solución común—la práctica con otros sexólicos de los doce pasos y las doce tradiciones de la recuperación cuyo fundamento es la sobriedad sexual.
¿Qué tengo que hacer para ser miembro?
Cualquier persona que piense que tiene un problema con la lujuria puede asistir a las reuniones cerradas de SA y puede considerarse miembro si manifiesta que desea liberarse de la lujuria y alcanzar la sobriedad sexual.
¿Cuánto tengo que pagar para ser miembro?
Las reuniones de SA son gratuitas. Para ser miembro de SA no se pagan honorarios ni cuotas. Pasamos una bolsa en las reuniones para pagar el alquiler del local, las publicaciones, el café, etc. Como afirma nuestra séptima tradición: “Nos mantenemos con nuestras propias aportaciones.”
De acuerdo, cometo excesos en mis conductas sexuales, ¿no me bastaría con ser un poco más comedido?
SA es para las personas que han perdido el control en esta parte de sus vidas. Venimos a SA porque no podemos parar, independientemente de cuáles sean nuestras prácticas sexuales adictivas específicas. Hemos perdido la capacidad de parar.
¿Cómo puedo saber si soy adicto?
Has de llegar a esta conclusión por ti mismo. Reconocer que somos impotentes es lo que se llama “trabajar el primer paso”. Como afirma nuestro primer paso “Admitimos que éramos impotentes sobre la lujuria que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables”.
Lleva tiempo—y mucho sufrimiento—admitir que la lujuria nos ha derrotado. Más tarde o más temprano decimos: “Me rindo”, “necesito ayuda”, “solo no puedo”, o algo semejante. Cada una de estas frases es una admisión de impotencia.
Es por eso por lo que no funciona cuando tratamos de alcanzar la sobriedad por otra persona como un familiar o nuestro jefe. Tenemos que admitirnos a nosotros mismos nuestra derrota y buscar ayuda porque eso es lo que necesitamos.

¿Qué tengo que hacer para alcanzar la sobriedad?
No existen absolutos en el programa de SA, pero te podemos decir qué es lo que hacemos para alcanzar la sobriedad. Acudimos a las reuniones; trabajamos los pasos; leemos las publicaciones (de SA y de AA); tenemos padrinos o madrinas a quienes telefoneamos con regularidad. Muchos de nosotros hemos llegado a confiar en un Poder Superior que nos mantiene sobrios.
De acuerdo, estoy dispuesto a intentarlo. ¿Qué hago a continuación?
• Ponte en contacto con SA. Consulta la guía telefónica por si hubiera un número de teléfono de SA o ponte en contacto con la Oficina Central Internacional de SA.
• Asiste a reuniones, a muchísimas reuniones.
• Habla con otros sexólicos sobrios y pregúntales cómo alcanzaron la sobriedad.
• Utiliza las publicaciones del programa: los folletos, Sexólicos Anónimos, La Recuperación Continúa, Alcohólicos Anónimos y Los doce pasos y las doce tradiciones. Lee el boletín de la fraternidad Essay.
• Busca un padrino o madrina—alguien cuya recuperación te resulte atractiva—. Llámale con regularidad—a diario si es posible—y pregúntale qué te sugiere que hagas.
• TRABAJA LOS PASOS. Tu padrino o madrina te mostrarán cómo.
• Recurre a la oración. Por la mañana pídele a tu Poder Superior que te mantenga sobrio “durante estas veinticuatro horas”. Por la noche da las gracias por el día de sobriedad. Ora cada vez que tengas una tentación.
• Recuerda los lemas:
Primero, lo primero.
Tómatelo con calma.
Sólo hoy.
Suelta las riendas y deja actuar a Dios.
No lo compliques, que es sencillo.
Recuerda que todos fuimos nuevos en algún momento, y que nos sentimos entonces exactamente como te sientes tú hoy. No tengas reparos en pedirnos ayuda.

NUESTRA DEFINICIÓN DE SOBRIEDAD SEXUAL

Te rogamos que leas detenidamente la información que viene a continuación, toda ella es importante, pero especialmente importante es que sepas qué entendemos por sobriedad sexual ya que nosotros tenemos una definición común de sobriedad, y que:  “En los grupos de Sexólicos Anónimos a diferencia de otras fraternidades de recuperación de la misma adicción sólo consideramos sobrios a los que están sobrios de acuerdo con nuestra definición común. Esto es a los que se abstienen de sexo fuera del matrimonio y a los que no se masturban. Y en SA matrimonio es matrimonio no noviazgo ni pareja no casada,”en la definición de sobriedad de SA el término “cónyuge” se refiere a la pareja en un matrimonio entre un hombre y una mujer”.(pág. 194 del libro Sexólicos Anónimos).    © 1989, 2001 SA Literature
 Si no está de acuerdo con nuestra definición, revisa la siguiente información:  hay otras fraternidades con otras definiciones de sobriedad como Adictos al Sexo y al Amor Anónimos (SLAA) , Adictos al Sexo Anónimos (SAA) , Recuperación Sexual Anónima (SRA).

¿QUÉ ES SEXÓLICOS ANÓNIMOS?

Sexólicos Anónimos es una fraternidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su prob...